Este texto es una mezcla de lo que alguien ya dijo, con algo de lo que yo ya quería expresar hablando sobre lo mediocres que nos hacen ser.
Un conejo, un pájaro, un pez, una ardilla, un pato y más animales se reunieron para fundar un colegio y se sentaron a redactar el programa de estudios. El conejo quiso que en el programa se incluyera la carrera; el pájaro quiso que se incluyese la técnica de
volar; el pez la natación, la ardilla insistió en que debía agregarse el modo de trepar a los árboles en forma perpendicular. Así que todos los demás animales también quisieron incluir su especialidad en el programa, de modo que anotaron todo y cometieron el glorioso error de exigir que todos los animales cursaran la totalidad de las materias.
El conejo era excelente en carrera; nadie corría tan bien como él, pero le exigieron que aprendiera a volar como conveniente disciplina intelectual y emocional. Entonces lo subieron a un árbol y le ordenaron: "¡Vuela, conejo!" y el pobrecito se largó, se quebró una pata y se fracturó el cráneo. Quedó con una lesión cerebral y ya no pudo correr bien, de manera que en vez de obtener la máxima calificación en carrera, obtuvo una inferior y sacó la mínima en vuelo puesto que estaba aprendiendo. Y el ministerio de educación estaba feliz.
Lo mismo pasó con el pájaro. Era capaz de volar por todas partes dar volteretas como él quisiera en el aire y sacaba la nota más alta en vuelo.. hasta que le pidieron que cavara hoyos en la tierra como un topo. El pobre se quebró las alas y el pico.. no pudo volar más, pero sus maestros se contentaron con bajarle la calificación en vuelo.. y así pasó con todos los demás estudiantes.
¿Y saben quién fue el alumno que dijo el discurso de despedida en la graduación? Un águila que podía hacer casi todo relativamente bien. Ese alumno fue el que los directivos eligieron para que diera el discurso, sólo porque los demás tenían limitaciones fuera de sus especialidades (y sí, cómo no)
El búho, como otros taaaantos animales, abandonó los estudios. El pobre burro fue condenado a ser la burla para muchos..
Sabemos que esto está mal, sin embargo aceptamos que sea así, porque cuando nacimos este sistema ya existía...
Uno puede ser un genio, uno de los mayores escritores del mundo, pero no puede ingresar en la universidad porque no aprueba trigonometría. ¡Con qué objetivo! ¡Qué estupidez!
No se puede egresar de la secundaria sin haber aprobado esto y lo de más allá. No se puede egresar de la primaria sin haber aprendido a hacer esto y aquello.
Miren estos nombres de personas queabandonaron los estudios: William Faulkner, un reconocido narrador y poeta; John F. Kennedy, ex presidente de los Estados Unidos; Thomas Edison, fue un gran empresario.. pero mejor, un inventor que contribuyó en las bases de la tecnología contemporánea. Estas grandes personas no pudieron enfrentar el colegio; no lo soportaron.. sin embargo actualmente son personas reconocidas.
El pájaro dice: "No quiero aprender a trepar árboles en forma perpendicular, soy capaz de volar hasta la copa del árbol sin necesidad de hacer eso". A cambio le responden: "No importa; se trata de una buena disciplina intelectual".
De alguna manera nos gusta ser lo que ellos quieren, porque nos adiestran entre esas limitaciones y crecemos aceptando que debemos hacerlo así, "porque no hay otra".
martes, 18 de septiembre de 2012
domingo, 16 de septiembre de 2012
Diferentes por naturaleza.
(Fábula clásica)
Un día, un hombre encontró un huevo de águila y lo puso en el nido de una pava de corral, junto al resto de los huevos. El águila nació rodeada de pavos, criada por pavos y, por tanto, haciendo lo mismo que hacían los pavos. Creció pensando que era un pavo, alimentándose de gusanos e insectos.
Conforme pasó el tiempo, miraba al cielo y veía algunos gorriones volar. Sentía envidia, pues los pavos no pueden volar. Soñaba con volar a pesar de ser consciente de que nunca podría hacerlo. Una tarde, vio a un gran pájaro con un vuelo magi stral planeando por el cielo. Era un águila con grandes alas.
El águila de corral miró con asombro y les preguntó a sus compañeros pavos: "¿Quién es ese que vuela?".
Uno de los pavos le respondió: "Ese es un águila, el rey de las aves. Pertenece al cielo, mientras que nosotros somos pavos y pertenecemos a la tierra".
El águila envejeció y acabó muriendo como lo qu e creía que era: un pavo.
Moraleja de la historia
Hay muchos más pavos que águilas en tu pueblo, en tu ciudad y en cualquier empresa. Incluso, probablemente, hayas nacido y crecido rodeado de pavos. Muchas de estas personas son águilas que han pasado tanto tiempo rodeándose de pavos que creen ser uno más del corral.
Miran los grandes éxitos de las águilas, pero piensan: "Ellas son águilas, mientras que nosotros somos pavos".
Nacemos condicionados por las creencias sociales, por unos valores y unas ideas que asumimos que es lo que nos corresponde dada nuestra condición de pavo. Limitamos nuestra forma de pensar y de actuar, en ocasiones diciendo que no eres lo suficientemente bueno en algo o no eres lo suficientemente inteligente como para ser águila en lugar de pavo.
¿Y si realmente todos nacemos siendo águilas, pero nos resulta más cómodo vivir como pavos?
Conforme pasó el tiempo, miraba al
El águila de corral miró con asombro y les preguntó a sus compañeros pavos: "¿Quién es ese que vuela?".
El águila envejeció y acabó muriendo como lo qu
Moraleja de la historia
Hay muchos más pavos que águilas en tu pueblo, en tu ciudad y en cualquier empresa. Incluso, probablemente, hayas nacido y crecido rodeado de pavos. Muchas de estas personas son águilas que han pasado tanto tiempo rodeándose de pavos que creen ser uno más del corral.
Miran los grandes éxitos de las águilas, pero piensan: "Ellas son águilas, mientras que nosotros somos pavos".
Nacemos condicionados por las creencias sociales, por unos valores y unas ideas que asumimos que es lo que nos corresponde dada nuestra condición de pavo. Limitamos nuestra forma de pensar y de actuar, en ocasiones diciendo que no eres lo suficientemente bueno en algo o no eres lo suficientemente inteligente como para ser águila en lugar de pavo.
¿Y si realmente todos nacemos siendo águilas, pero nos resulta más cómodo vivir como pavos?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)