lunes, 11 de marzo de 2013

Bla-Bla-Bla

Me considero un lector problemático-ecléctico, algo intermedio. Me gustan los libros que desarrollan un tema interesante y llamativo, a mi criterio. No tengo un género, no recorro los estantes de las bibliotecas, leo lo que encuentro en casa, lo que me recomiendan, lo que otros autores sugieren en lo que estoy leyendo. Podría decirse que conozco a los libros como si estuviera por conocer a una persona, es decir, por casualidades, por frecuentar un lugar, porque otro me los presenta o porque me topo con ellos.. es casi el mismo procedimiento. Si bien he leído mucho gracias a la escuela, creo que mi lector interno merece un poco de crédito, no todo lo que leí lo leí por mi cuenta, ni todo lo que he estudiado lo estudié a través de la escuela.

 En mi caso los libros van y vienen, unos se quedan y otros se van. Son como las personas definitivamente.
 Supongo que mi primer acercamiento a los libros se dio en mi niñez, como sucede normalmente.. pero el interés por leer se mantuvo pasivo hasta mi pre-adolescencia, que es donde creo que comencé a leer más independientemente. Lo que leí en ese tiempo fueron mangas, que hasta ahora sigo leyendo, también algunas historietas y revistas como “Condorito” y “El Eternauta”. Luego novelas como “Cruzar la noche" ; "La casa M", "Cien años de soledad", "Crónicas de una muerte anunciada"; "Los árboles mueren de pié"; "Agua para chocolate” También libros como “Amar, vivir y aprender","Happycracia", "1984", "Muchas vida, muchos maestros" o las sagas de "Caballo de Troya" y muchos más. En la escuela he leído a varios escritores santafecinos como Mónica Russomano, Alicia Barbieris, Aflredo Di Bernardi, Patricia Severín, otros más viejos como Antonio Machado, Miguel de Cervantes, Tirso de Molina, Lope de Vega y también algo como: Mio cid, Mester de clerecía y juglaría, Fuenteovejuna, El Burlador de Sevilla, El Ingenioso Quijote de la Mancha, Popol Vuh, , El caballero de la armadura oxidada.
 En fin leer es algo que siempre ha sido bastante particular en cada uno de nosotros y supongo que lo seguirá siendo.